Fundamentos filosóficos
Pensamos que la libertad es la condición principal para el florecimiento humano. Florecer significa contar con capacidades y potenciales para el intercambio y la interacción libre entre personas y grupos humanos. Nuestro foco de atención es el individuo y su libertad para actuar bajo el imperio de normas generales y abstractas, y con respeto por los órdenes espontáneos.
La economía tiene influencia directa en el florecimiento humano, pues determina la libertad real de elección para el ahorro, la inversión, el intercambio, la producción, la propiedad privada, el consumo y el emprendedurismo. Son acciones posibles bajo la cooperación social, la dignidad moral y los mercados libres.
Desde la neuroeconomía, la educación para la libertad es posible en el reconocimiento y entrenamiento de las capacidades del organismo para elegir el propio futuro; capacidad que reside en la corteza prefrontal, que nos libera de la tiranía del pasado y de los estímulos presentes (Fuster, 2014). Así, educar cerebros libres es posible, entendiendo la infraestructura biológica de la libertad.